No es cierto: todo lo malo no viene de fuera y de lejos. Cuando un dirigente de oposición sentenció: “en Panamá se está dando una nueva forma de hacer política”, parecía una frase compuesta de esas muchas que escuchamos para tratar de diferenciar el producto político que se vende. No obstante el desarrollo de la campaña le ha dado la razón. Estamos frente a lo que el sociólogo español José María Maravall en su libro denomina “estrategia de la criptación”.
Maravall analiza todos los componentes de esa estrategia, desde la sistemática descalificación del líder del partido competidor, a la cuidadosa selección de los temas con los que se descalifica al contrario, pasando por la alianza con colectivos con poderes extraparlamentarios, como una parte del poder judicial, los poderes fácticos económicos o mediáticos (El País, 10 de enero de 2009).
El libro ilustra cómo el principal asesor del presidente George Bush, Karl Rowe, trabajó de modo central la estrategia de la criptación como parte del ejercicio del poder para desalojar a Bill Clinton o para permanecer en la Casa Blanca.
La “filtración” de mentiras a los medios, es el arma predilecta de la estrategia. Scott McClellan, ex vocero de la Casa Blanca, en su libro What happened: Inside the Bush White House and what’s wrong with Washington, reveló que el presidente George W. Bush y sus más cercanos colaboradores estuvieron “involucrados” en dar información falsa a la prensa respecto de la supuesta “filtración” a los medios de la identidad de la agente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Valerie Plame.
El secreto de la identidad de Plame fue revelado después de que su esposo, el ex embajador en África, Joseph Wilson, acusó al gobierno de Bush de manipular la información sobre las armas de exterminio en Irak en su argumentación en favor de la guerra. La revelación de la identidad de su esposa fue considerada una venganza de la Casa Blanca por las denuncias de Wilson.
McClellan dijo que exoneró públicamente a los ex asesores de la Casa Blanca Karl Rove y Lewis Scooter Libby porque Bush le pidió que le ayudara a restaurar su credibilidad después del fracaso en la búsqueda de armas de destrucción masiva en Irak.
Las recientes declaraciones de David Murcia Guzmán a tres medios de información de la localidad, sobre el supuesto financiamiento a la campaña de la Candidata Balbina Herrera, pone en evidencia el empleo del arsenal descrito en el libro de Maravall. Si a eso unimos el uso sistemático de los medios para destruir dirigentes y la descalificación de la obra del gobierno del PRD, estamos enfrentados al manual empleadas por los estrategas de la criptación.
Los resultados son visibles y desastrosos para todo el planeta. Miles de muertos en una guerra sin justificación y una economía mundial sumida en la más grave crisis. De lograr sus objetivos en Panamá, los resultados arrastrarán al país a pérdida de su gobernabilidad, la ruptura de la institucionalidad democrática y la destrucción de la economía, una de las más prósperas del continente.
No es cierto: todo lo malo no viene de fuera y de lejos, pero en Panamá estamos ante una nueva forma de hacer política, llamada por el sociólogo José María Maravall estrategia de la criptación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario